A lapiz blanco sobre papel negro.
A lapiz blanco sobre papel negro.
No les ha pasado que de repente las cosas pasan frente a sus ojos, hablan sus labios y aunque disminuye la energía y gastan el reloj.. simplemente no sienten "algo" al final del dia que les diga que lo vivieron?. Alguna vez han de haber pensado lo anterior, y sino, dense una idea. Este ha sido mi caso en los pasados dos dias.
Ayer, en una conversacion, llegue a la conclusion de que nosotros somos nuestros recuerdos, no por aferrarnos a ellos, sino por que el recuerdo que mantenemos de nuestras pasadas experiencias que marca nuestra persona en este presente y nos direcciona enun futuro que tratamos controlar. Con el paso de los años, me he percatado de que los años me parecen mas cortos y sin embargo antes de año nuevo me doy cuenta de que he hecho demasiadas cosas durante el año. No obstante, al comenzar enero, esos recuerdos ya no son parte de un "presente" relativo, sino que de nuevo estamos comenzando a planear, o a dejarnos llevar por los sucesos y personas. Realmente no es mi intencion sonar nostalgica, por que no es ese el sentimiento que experimento, sino como dije antes, mi caso es hoy el de la ausencia de un sentimiento, pues me niego a pensar en sentir indiferencia. Si lo hay, -sentimiento- es uno confuso, no se bien respecto a que.
Con los indicios de un insomnio que como acostumbra, piensa jugar de nuevo esta noche con mi mente y persona, dejo la curiosidad de lado y evito comenzar a cuestionarme de donde es que viene esta "necesidad" que me encuentro experimentando de escribir, no por pasatiempo o pasión literaria, sino por un medio de expresión de algo que simplemente no puedo utilizar en una conversación en este preciso momento. No se trata de la ausencia de oidos ajenos, sino de preferir los mios.
Ya no hay nostalgia, contrario al inicio del invierno. Tampoco melancolía, despecho, rechazo, negación, pesimismo u otro sentimiento que considero "dañino". En mi interior, siguen habitando alegria, optimismo, entusiasmo, creatividad y deseo, mas la confusión de la que hablé no permite compartirlo, ni algunas circunstancias permiten hacerlo como me gusta hacerlo.
En este recorrido de insomnios, he pasado de escribir cuentos, uno que otro poema, dibujar rayas de colores, inventar tonos en el teclado y tomar fotografías -entre otras cosas- una y otra vez, encontr►ndome actualmente dibujando a lapiz blanco sobre papel negro. Van 3 dibujos... siempre una mujer.
Contrariamente a lo que alguien pueda pensar por ahi de mis preferencias, no dibujo ni recorto fotografias de mujeres por ellas mismas, sino por lo que representa la imagen proyectada, quiza por lo que puedo identificar de mi. En ese momento, mientras trato de capturar los toques de luz mendiante mis trazos de lapiz blanco, no existe un mundo fuera de mí más allá del que necesito para dedicarme a ese momento. No obstante, no lo he olvidado, en mi conciencia estan actividades, en mis emociones las personas, en mi persona muchas otras cosas... y entonces mi atencion se aleja de los trazos y en mi mano el lápiz blanco danza sin límites, el movimiento de la realidad no me afecta y mis recuerdos crean un mundo nuevo para mis sentimientos. Ya no importa la confusion, el lápiz blanco se detiene, y tal como cuando a un niño le invade el sueño luego de escuchar una historia maravillosa... el insomnio es vencido. Si me disculpan, me dispongo a dormir.
atte
kenu
